Sólo una cosa sé, Señor. Cuando yo duermo no conozco el miedo, ni las esperanzas, ni los trabajos, ni la dicha. Gracias a quien inventó el sueño, ésta es la única balanza que iguala al pastor y al rey, al tonto y al sabio. Sólo es malo el sueño profundo; se parece demasiado a la muerte.
— Sancho Panza (pasaje extraído de un diálogo del filme Solaris, de Andrei Tarkovski)
4.29.11